Enmudecí.
Jamás me faltaron palabras pero hoy es la excepción.
Podría ser la herida.
O quizás el proceso de rehabilitación se está llevando a cabo con excelencia.
No ayuda el retorno.
Y sin embargo mi firmeza ante la situación me asusta.
Dejar ir me parece un total acto de mediocridad.
Aprender a vivir con eso me suena más real.
Maté y morí al mismo tiempo.
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