"Una vez que hayas experimentado el placer de volar, caminarás con la mirada al cielo, porque allí has estado y allí desearás volver para siempre."
Leonardo Da Vinci

martes, 14 de noviembre de 2017

feliz cumpleaños

Qué rabia que hayamos hecho las cosas tan mal. Qué triste saber que de los dos posibles caminos elegimos el que al final se abría dejandonos a uno tan pero tan lejos del otro. 
Pienso en cómo se desarrolló nuestra relación y no puedo evitar sonreir y también ponerme un poco triste por los recuerdos lindos que no van a volver más, como nosotros. Eso es lo peor de las separaciones, que a medida que pasa el tiempo uno se olvida de por qué se separó o de cuán malo era. Yo sé que la pasabamos feo, me acuerdo de los llantos, los gritos, la violencia, las mentiras, la desconfianza y todo lo tóxico que era casi todo nuestro amor. Pero por más que me acuerde de todo eso, hoy lo único que puedo recordar con nitidez son las veces en las que fuimos felices. Ojalá me hubiese podido concentrar sólo en eso cuando todavía seguíamos juntos, hoy tal vez sería todo diferente, o sería todo igual que antes. Y antes, los dos sabemos, no estabamos bien.
Me rompe el alma saber que fuimos dos niños jugando a quererse, aprendiendo juntos y perdiendo los dos cuando ya no fuimos tan niños. Estuvimos enamorados de la idea de que nada podía con nosotros y por muchisimo tiempo creí que eso era verdad, pero hubo algo que sí pudo contra nosotros y fuimos nosotros mismos. Una lástima. 
Hoy, que mi corazón no está ocupado más que por las cenizas de lo que tuvimos algún día y que mi cabeza, por suerte, está muy en orden, puedo decirte que hicimos bien en separarnos. Por lo menos desde donde estoy parada te puedo decir eso. Re bien en separarnos. En lo que estuvimos mal fue en no haberlo hecho antes y en haber dejado que todo lo lindo que se me viene a la cabeza cuando pienso solamente en tu nombre haya pesado menos en la balanza. 
No busco culpables, sé que de lo que terminó siendo de la relación tuvimos la mitad de culpas cada uno. No espero perdones hoy por hoy. No tengo preguntas ni quiero ninguna respuesta. No siento que mi vida haya terminado, es más, siento que estoy viviendo por primera vez y lo disfruto. 
Pude seguir sin vos. Y creo, porque realmente no lo sé, que vos pudiste seguir sin mí. Nos felicito a ambos por eso. Ahora lo importante es que mantengamos esa linea paralela en la que podemos estar caminando a una cuadra de distancia que probablemente no nos vayamos a cruzar. 
Porque si te cruzo, si me cruzas, si te hablo, si me hablas, si nos miramos otra vez, no me pueden pedir que me acuerde de la mierda, no le pueden prohibir a mi piel tener memoria, ni me pueden obligar a mí a no quererte una vez más conmigo.