"Una vez que hayas experimentado el placer de volar, caminarás con la mirada al cielo, porque allí has estado y allí desearás volver para siempre."
Leonardo Da Vinci

martes, 9 de abril de 2013


Puede ser esta es la última vez que te escriba públicamente (nunca voy a poder parar de hacerlo). Todas las verdades las vas a leer acá, o por lo menos las mías. Nunca escribí una despedida y esta me cuesta más de lo que te podes imaginar.
¿Cómo te puedo explicar lo que siento por vos de manera que entiendas totalmente?
Conocerte puedo decir que fue una de las cosas más importantes que me pasó en la vida y lo que quedó de tu presencia en mi vida se me fue tatuando de a poco en el alma. Decido por mi misma no dejarte ir de mis recuerdos, ya que no estoy de acuerdo con dejarte ir pero comprendí que es lo que queres.
Quiero pedirte perdón ante todo porque lo único que traje a tu vida fueron complicaciones y eso me molesta mucho poniendo que vos a mí me diste las mejores cosas que se le pueden dar a alguien.
Supongo que lo que siempre busqué fue ayudarte a ser feliz. Desde un principio sentí que tu mirada suplicaba ayuda y que estabas cansado de intentar encontrarla en personas equivocadas; no sé qué me hizo pensar que yo podría ser esa persona. Sigo opinando que de toda la gente que la vida me fue presentando, vos fuiste el premio mayor. Mi mentor, mi maestro y la razón por la cuál hoy soy quien soy. Por vos me paro frente al mundo de una forma distinta que antes.
Me enseñaste, o aprendí gracias a vos, a escuchar, a perdonar, a entender y sobretodo a amar. Pero no hablo de ese amor adolescente que todos tienen, yo te amo desde más allá, desde no importa con quién, ni cómo, pero te necesito feliz. Desde donde sería capaz de bancarme lo insoportable por conseguir tu paz mental.
Hasta ahora te pedí que no me dejes, que no te vayas. Hoy te pido que te vayas bien lejos, lo suficientemente lejos como para que ni mi nombre te suene. Y no te confundas, es lo que menos quiero en este mundo pero es lo mejor para vos y entiendo eso.
Quiero que tengas presente que no te pienso olvidar, ni superar, ni reemplazar. Yo no te voy a soltar la mano, jamás; pero la voy a guardar en el bolsillo porque el brazo se acalambra y ni siquiera me estás agarrando. Todas las promesas que te hice siguen en pie y todo el amor que te tengo, acá se queda.
No pretendo que después de leer esto te conmuevas, me hables y esté todo bien, porque me cansé de esa situación y me cansé de que siempre algo ande mal entre nosotros. Este es el punto que vos dijiste, el que pongo yo.
Espero que la vida te traiga de vuelta, aunque se diga que el tren pasa una sola vez. Y espero, que si lo hace, tengas la capacidad de confiar en mí aunque sea un diez por ciento de lo que confío yo en vos. Porque aunque vos me veas como una pendeja caprichosa y obsesionada, yo te aseguro que no va a existir nada que te borre de adentro y eso significa que te sentí.
Y te sentí de verdad.

No quiero dejar de escribir, no quiero ponerle punto final a este texto. Me arde tener que decirte chau. Me quiebra saber que de ahora en más no voy a tener tus buenos días, ni tus buenas noches, ni tus te amo, ni los abrazos que me llenaban, ni tus cosquillas, ni esos besos tan y sólo tuyos, ni esas ganas, ni la música, ni los celos, ni absolutamente nada de vos.
Volvemos a ser desconocidos pero no sé si te conozco bien... vos sí, me conoces entera, no hay nada de mí que no te haya brindado, y para que esto sea completamente cierto te voy a contar el sueño más importante en el que estuviste: "me levantaba de la cama, iba al baño y me lavaba la cara con agua muy fría, cuando mis ojos estaban lo suficientemente despiertos, me miraba al espejo  y no era yo, bueno sí, pero tenía el pelo blanco y arrugas incontables; volví a la cama y me daba cuenta de que no estaba sola, estabas ahí, dado vuelta, tapado hasta el cuello, hermoso, me acostaba, te abrazaba y girabas la cabeza para mirarme, 'buen día mi amor' me dijiste seguido a un beso y yo cerré los ojos con el mismo pensamiento que sostengo ahora -para siempre-". Con eso te doy lo único que no te dí de mí.

No miento si digo que no estoy ni un poco arrepentida de haberte convertido en mi todo, aunque hoy te vayas y en mí no quede nada.
Te amo y te agradezco infinitamente cada palabra, beso, abrazo, suspiro, mimo, pelea, celos, canción, consejo, reto, y etcéteras que me duele saber que no van a volver -por lo menos por ahora.

Si alguna vez te cruzo, sonreíme. Por favor.

Sin más palabras pero con sobra de lágrimas y sentimientos juntos te digo ese chau que esperabas. Y desde acá te doy el más sincero abrazo y el te amo más profundo que quizás vaya a dar en toda mi vida.

2 comentarios:

  1. siempre que leo tus textos realmente llegan a emocionarme. es hermosa la manera en que escribís y como te expresas. me hiciste emocionar. te quiero y estoy siempre. todo pasa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. qué lindo escribir y saber que al que lee le gusta
      te quiero más y sí, todo pasa
      gracias ♥

      Eliminar