Hablaba de no querer parecerme a ella porque sentiría lástima por mí.
Hablaba de los insomnios que sufro cuando no puedo llorar y de los nudos en la garganta que se forman cuando no dejo salir las palabras.
Hablaba de mis ganas y no ganas de vivir. Hablaba de las letras que leí y me faltan leer.
Hablaba del café infaltable en la mañana.
Hablaba de ese frío que acostumbro a querer sentir. Hablaba de la poca ropa de invierno que tengo debido a eso. Hablaba de la admiración profunda que le tengo a la lluvia y de la paz que me da escucharla y verla.
Hablaba de los libros que leí y que quiero leer. Hablaba de esos que quiero escribir alguna vez.
Hablaba de mi enojo cuando escriben mal mi nombre.
Hablaba del odio a la profesora de matemática y el amor a la de geografía.
Hablaba de caminar sola pero con auriculares puestos para no pensar.
En fin, hablaba de mí, sin él.
Me asusta que eso me guste.
Me gusta que eso me guste.
Hablaba de las ganas de empezar de cero.
Hablaba de no querer olvidar, de querer avanzar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario