Es exactamente el ejemplo de persona en la que nunca me quiero ver convertida.
Ilógico que antes haya sido mi mentor y que partes de él hoy sean características mías.
Estoy intentando desprenderme de sus restos. Pero no quiero volver a mi yo anterior.
Aprendí mucho más de lo que parece.
Me mantengo firme y un abrazo cálido me demuestra que no dejé de sentir.
Tengo deseos y expectativas de algo mejor.
El futuro ya no me asusta si no que lo espero con paciencia y seguridad.
De repente me doy cuenta de la irracionalidad de mis pensamientos pasados.
Y me castigo un poco por haberlos defendido tanto.
Mi mamá una vez me dijo "me lo vas a agradecer" y lo hago, sí que lo hago.
No reniego de lo que viví y lo repetería.
Sigue siendo esa persona por la cual doy la vida.
Pero entiendo que para estar en paz nuestros caminos deben ser paralelos, sin cruces.
La vida es fácil sin su presencia y por fácil no digo feliz.
Basandome en mis conocimientos estoy a poco tiempo de darme el alta.
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