"Una vez que hayas experimentado el placer de volar, caminarás con la mirada al cielo, porque allí has estado y allí desearás volver para siempre."
Leonardo Da Vinci

miércoles, 23 de enero de 2013


-Mai, te necesito.
-Me pone mal que me digan eso, no creo poder aportar nada como para ser necesaria. Y me pone más mal que me lo digas vos. Deja de quererme, en serio te lo digo.
-No puedo.
-Si que podes.
-No quiero.
-No entiendo.
-Sos una persona "importante" para mi, no te quiero dejar de querer por esto.
-Y si yo no puedo hacerte ser eso para mi? Nadie es "importante" para mi.
-Y bueno, tendré que bancarmela.
-No, eso justamente no. No tenes por qué bancartela.
-Si, te quiero y lo sabes, hago cualquier cosa por vos.
-No quiero que hagas nada por mi. Quiero que hagas algo por vos y te alejes. Lo único que hago es lastimar, ya te habrás dado cuenta.


Una conversación de este estilo con vos, me hubiera salvado. Hubiera prevenido mi forra manera de ser hoy o mi imposibilidad de querer o de sentir algo por alguien. Pero no la tuve y fue bastante egoísta de tu parte permitirme enamorarme de vos sin advertirme para nada que no te iba a mover ni un pelo. Y etiqueto a ese como uno de los peores defectos, para mi, que puede tener alguien. Y agradezco que sea una de las cosas que no me llevé de vos. Egoísmo. Siempre estuvo basado en eso nuestra ¿relación? Hablemos claramente, me eliminaste de tu vida y supongo que esta vez lo hiciste en serio, te encargaste de que no pueda ni ver ni saber nada de vos. En parte estoy agradecida, porque duele menos. Meses anteriores, cuando también te habías borrado, lo hiciste a medias, te quedaste ahí, como refregándome en la cara que estabas, que vivías sin mi. Ahora es como si no existieras.
Absurdo porque en mí va a existir siempre, y egoísta, muy egoísta, porque si bien sí podes excusarte repitiendo palabras que es verdad que dije ("no espero nada de vos") vos sabes que había una sola cosa que realmente esperaba, y era que no te vuelvas a ir, o por lo menos no de mi vida. Intento olvidarme de ese miércoles, caminando juntos, cuando te dije que me bancaria que me digas "mejor amiga" con tal de que sigas en mi vida. Pero sé que vos no lo olvidaste, y sé que tampoco te importó a la hora de expulsarme de tu vida tan abruptamente.
Y no voy a saltar con cosas como 'te extraño', 'te necesito' y otra sarta de pelotudeces más. Porque estoy entre enojada y decepcionada de vos. Porque pensé que iba a ser diferente esta vez. Porque por primera vez entiendo que no tengo la culpa de que no me quieras. Porque hoy por hoy, acepto que no me queres.
Asique estoy acá, esperando que hierva la pava para tomar un café, escribiendo, escuchando Sum 41 y viendo cómo caen las gotitas por la ventana. Irónico que todo esto siempre termine en vos, el café, escribir, Sum 41, la lluvia, este texto. Todo es siempre sobre vos. Y eso que hoy quería escribir algo distinto, y empecé bien, puse un pedacito de conversación con alguien importante y estaba decidida a escribirle a él. Pero apenas apoyo los dedos en el teclado, las manos se mueven solas, y empiezo a tipiar sin ponerme a pensar en nada, y siempre, siempre, termino escribiéndote.
Me estoy preguntando seriamente en dónde quedé. En qué parte de la historia me fui  Cuándo voy a volver. O más bien, ¿Voy a volver alguna vez?. Vamos! Qué hipócrita. Mi única pregunta es ¿VAS A VOLVER VOS?

Nota mental: esperar, siempre esperar, morir esperando.

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