Quería escribir sobre vos de una manera diferente a la forma en la que lo hice hasta ahora. No contando, sino recordando. Porque hoy sólo me quedan, y sé que son lo único que me va a quedar, recuerdos. Voy a recordar cada sonrisa que me sacaste, como cada lágrima. Cada palabra, como cada silencio. Cada abrazo, como cada beso. Cada caricia como cada pelea. Voy a recordar lo feliz que fui agarrada de tu mano. Voy a recordar la emoción de ir a verte. Tus locuras, tus manías. Cada uno de tus gestos.
Soy de las personas que creen que olvidar y recordar no son antónimos. Para mí van de la mano. Porque yo voy a recordarte siempre, olvidándote. Vivís en una parte muy presente de mí misma, y quiero llevarte a una parte más escondida, menos visible. Acá donde todo el mundo se confunde: recordar, olvidar, borrar. Uno recuerda, olvidando, y olvido no significa borrón. Yo no me permitiría borrarte, aunque acepto que lo pensé muchas veces. Olvidarte sí, porque el olvido trae recuerdo.
Ya comencé a recordarte desde ahí, desde donde se olvida. Ruego tenerte en ese lugar toda mi vida, sin perderte, sin que desaparezcas, pero sin estar.
"El olvido está lleno de memoria" ¿Podes hacerme un último favor y convertirte en un simple recuerdo?
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