A mi nadie me va a devolver el tiempo. ¿Pero a vos? A vos nunca te van a querer de la manera que lo hice yo, porque sos un ser miserable y sobretodo mentiroso. Todo lo que te dí, y sabes de lo que hablo, desde un te quiero a infinitas cosas de las que en este momento lucho contra mí misma para no arrepentirme, todo, lo tiro a la basura, porque vos me haces hacerlo. Porque después de leer todo lo que leí, me doy cuenta que sos un caso perdido, que nunca vas a cambiar, que no te importé ni yo, ni absolutamente nadie, nunca. ¿Cuánto tiempo pensabas reírte de mí en la cara? ¿Pretendías seguir haciéndolo? Intento justificarte, defenderte, como siempre, pero no, esta vez no. No tenes remedio, no se te puede salvar. Tenes la cabeza tan quemada que ya no hay forma. Tus mentiras me contaminaron la vida. No puedo entender cómo podías mirarme a los ojos. Me carcomen las ganas de ir a buscarte y decirte todo lo que pienso de vos y te quedarías con la boca abierta si te dieras cuenta de que me prejuzgaste y que no soy ni la mitad de pelotuda de lo que vos creías. Y sí, sé como me ves, sé que pensás que conmigo podías hacer y deshacer como querías, que no era lo suficientemente inteligente como para darme cuenta de todas las que hacías. No hay peor ciego que el que no quiere ver, y eso me pasaba, no quería verlo, pero lo veía, y era consciente de cada una de las mentiras y los inventos.
Estás tan solo... y tenes una vida tan de mierda... Me hubiera encantado darte una mano para que las cosas cambien, incluso lo intenté, sabes que sí. Pero ni siquiera te mereces algo distinto, porque recibís lo que das, y lo que das no es precisamente algo bueno.
Me encantaría que un día te des cuenta de todo, abras los ojos, hagas un mea culpa y te sientas lo realmente mal como para que tu alma se purifique y la culpa aparezca. Porque necesitas sentir culpa, porque actuaste muy mal conmigo, porque si te pones a pensar yo no me merecía nada de lo que me hiciste, porque hoy tenes gente alrededor (falsa, obvio) pero un día te vas a levantar y vas a estar solo.
Estoy muy enojada, pero el enojo es conmigo misma. A vos te adoro, supongo que siempre va a ser así, ya es irrelevante eso en mi vida, no requiero de vos, ni de los recuerdos, no te necesito más. No puedo guardarte odio, ni rencor, me hiciste, de alguna forma, sentir cosas que jamás pensé que iba a sentir (aunque ahora entienda y pueda comprobar que soy capaz de sentir muchísimo más y de una forma más sana). Además, no serviría de nada retener sentimientos malos adentro, porque de eso te encargas vos.
Puse un punto hace un tiempito y me alegro profundamente de eso. Y si querés decir que rompo promesas, y si querés seguir nombrándome como "esa piba", y si querés hacer de cuenta que jamás nos conocimos, y si querés odiarme, a mi ya me da totalmente igual.
Estás solo, estuviste solo, y vas a seguir estando solo. Mi consciencia está tranquila porque yo hice las cosas bien, porque yo sí te quise y me importaste más que cualquier otra cosa, porque te intenté salvar, y porque me hace feliz saber, después de todo, que no me parezco ni un poquito a vos. Te deseo suerte aunque no creo que la vayas a tener.
Cuidado con el karma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario