Se acerca agosto y siento que mi corazón se retuerce un poco y mis ojos se comienzan a nublar. Hace un año era todo muy distinto, mi alma era pura y mis sueños eran mi guía. No querría volver a ese entonces, pero si me despertara un año atrás haría las cosas de una manera muy diferente. Mi error fue confiar ciegamente y sobretodo no respetarme a mí. Hoy me doy cuenta de que a medida que pasó el tiempo aprendí acerca de todo aquello que no debo repetir jamás, acerca de las piedras con las que debo dejar de encariñarme y lograr saltarlas, acerca de cómo hay cosas que es mejor dejar ir.
El presente no vuelve nunca y el pasado es totalmente subjetivo como para darle algún tipo de definición. Por lo tanto voy a hacer algo por mí misma y no voy a desperdiciar mi ahora. Eso lo tengo muy claro. Sin embargo, sigo sintiéndome extraña y un poco confundida al darme cuenta de lo rápido avanza el tiempo. No soporto la idea de que cada vez quede menos de lo que fui adentro mío.
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