Te extraño, te necesito y te pido perdón. Nunca me imaginé estando separada de vos, creo que nunca se me pasó por la cabeza el echo de que nos alejemos, incluso hasta daba por sentado que ibas a estar al lado mio toda la vida. Sé, conozco y admito, todos los defectos que tengo. También sé que te cansé, te cansó mi mal humor, mi manera de decir las cosas y la forma en que te trato. Te bancaste todas mis idas y vueltas, todas mis histeriqueadas. Te bancaste que no te hable, que me aleje mil veces de vos. Te bancaste que te hable de otra persona. Te bancaste mis depresiones y me acompañaste en cada una. Te bancaste mis cantos. Te bancaste lo que nadie se bancó hasta ahora. Y todo, sin pedir nada a cambio.
Perdón por esto que te voy a decir pero sos el mejor amigo que tuve hasta ahora. Sos el único que estuvo firme conmigo en las buenas, en las malas y en las peores. Sos el único que me demostró que le importo de verdad, que valgo un poquito. Sos el único que no se cansó de mí. Sos el único que me quiso, con todo, lo bueno y lo malo. Tal vez si no hubieses sido tan buen amigo, yo hubiese podido verte de otra manera. Pero lamentablemente o por suerte, no.
En estos momentos estás conectado, las ganas de hablarte me invaden y necesito pedirte perdón. No quiero mentirte, no entiendo qué pasó. Tus palabras fueron claras "no quiero saber más de su vida" y acá estoy, una vez más no cumpliendo tus deseos o necesidades sino las mías, escribiéndote, haciéndote saber qué siento yo.
Siempre fui egoísta con vos y sin embargo nunca me lo reprochaste. Siempre yo primero
¿Por qué simplemente no me pudiste decir todo lo que hacía mal?
Para la persona que se merece mucho más de lo que podría darle.
Para el mejor amigo que tengo o tuve.
Para vos, Nico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario