"Una vez que hayas experimentado el placer de volar, caminarás con la mirada al cielo, porque allí has estado y allí desearás volver para siempre."
Leonardo Da Vinci

jueves, 28 de febrero de 2013

Cuando haces algo bien nadie lo nota. Cuando haces algo mal hasta el silencio te lo recuerda. No puedo enumerar la cantidad de errores que tuve hasta hoy, y sí, reconozco que yo también me equivoqué y mucho. A veces el vacío que siento lo confundo con dolor, pero no lo es, es solo eso, la nada misma en el medio del pecho, es querer gritar, llorar, reir, amar, sentir y no poder. Hay frío, hay nada. La frustración, la decepción y el fracaso hicieron de mí alguien que no siente. Sé que estuvo pésimo dejar que estas situaciones me conviertan en esto, pero no hace falta que todo el mundo me viva recordando lo mierda de persona que hoy soy.
No es lindo tener la sensación de que quizás la persona que está en frente tuyo necesita un abrazo, y no poder bajar la guardia y simplemente dárselo.
Por eso te quiero tanto, y por eso no te puedo despegar de mí. Me haces tener la esperanza de volver a encontrarme, me haces querer eso.

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